La calidad de un componente depende tanto de la precisión de fabricación como del control de los materiales y los procesos. Por eso, en LESUN realizamos inspecciones en distintas etapas de producción, desde la recepción de materias primas y los tratamientos térmicos hasta la verificación dimensional y superficial de las piezas terminadas. Para ello utilizamos técnicas de análisis espectral, inspección ultrasónica, análisis metalográfico, ensayos de dureza y propiedades mecánicas, medición por coordenadas y control de rugosidad.
En los componentes de las extrusoras de doble husillo, la microestructura del material, los tratamientos térmicos, las tolerancias de mecanizado y la precisión de montaje influyen en el comportamiento durante el servicio. Las desviaciones en estas características pueden favorecer el desgaste irregular, las vibraciones, los problemas de estanqueidad o la reducción de la vida útil. La inspección durante la fabricación nos permite identificar variaciones y comprobar los parámetros críticos antes de entregar cada componente.
Nuestras instalaciones cuentan con espectrómetro, detector ultrasónico de defectos, sistema de microscopía metalográfica, durómetro Rockwell, máquina universal de ensayos, equipo de ensayo de impacto, máquina de medición por coordenadas (MMC), sistema de medición óptica 2D, instrumento para medir la desviación radial y rugosímetro. Estos equipos permiten examinar la composición del material, posibles discontinuidades internas, microestructura, propiedades mecánicas, tolerancias dimensionales, precisión geométrica y acabado superficial.
El sistema de control de calidad incluye registros de inspección por lote, con datos trazables de las verificaciones principales. Esta documentación facilita el seguimiento de las especificaciones de fabricación y el control de la uniformidad entre lotes, aspectos especialmente relevantes para fabricantes de maquinaria y plantas que necesitan sustituir componentes de forma periódica.